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16-09-2008 Contalo Vos
Vivir a conciencia esta elección

Las pastillas del abuelo se presentaron el pasado viernes en Passage y dieron un show de casi dos horas presentando su último disco “Crisis” y recorriendo algunos clásicos de la banda. El resultado fue el esperado: la clásica fiesta pastillera. Flor se dio cita en el lugar y nos cuenta como vivió el recital.


Cerca de las 9 de la noche los fanáticos de las pastillas empezaron a colmar las cercanías del boliche céntrico Passage. A la espera de que las puertas se abrieran, los grupitos de jóvenes y amigos empezaron a cantar temas clásicos de la banda como son “Otra vuelta de tuerca” y “El sensei (Hernán)”. A pesar del frío, la gente le puso mucho clima a la noche y calentó la previa con alguna que otra cerveza en la recoleta o bar de la zona. 

En la puerta estaban los clásicos puestitos de ropa y colgantes de la banda para todo aquel que decida hacer la inversión previa al arranque. 

Adentro, el público le dió color al lugar rellenando con banderas las distintas pasarelas del boliche y se arrimó a las barras a tomar una cervecita fría o algún trago que entonará el corazón y predispusiera el alma. 

Apenas pasadas las 22 aparecieron los músicos con Piti Fernández (voz) a la cabeza y empezaron con una versión muy arriba de “Tantas escaleras”. Durante casi dos horas sonaron todos los temas del último disco "Crisis.*". Entre ellos “De dónde vengo”, "Qué carajo es el amor”, “Que es dios”, “Me juego el corazón”, “Vivir a conciencia esta lección”, “Quiero tener razón o ser feliz”, “Dónde esconder tantas manos”, “Hacia dónde voy”, “Casualidad o causalidad”, “Cómo pudo entrar en mi”. 

El momento de la noche fue cuando hicieron una zapeada del tema “Calipso”. La juventud presente explotó en delirio, coreó y saltó con cada uno de los acordes de Fernando Vecchio y Diego Bozzalla (guitarras). 

Muchas manos bailaron con los encendedores prendidos en más de un pasaje de la noche. La banda sabe generar un clima de mucha tranquilidad. No es de esos recitales donde predomina el pogo y la exaltación. Los acordes melodiosos y los rasguidos de las guitarras acompañadas por letras que hablan de barrio, de mujeres y otras nueces, hacen de las pastillas una banda distinta que predispone a todo aquel que disfruta del rock. 

El dato curioso de la noche fue cuando Piti, ante un receso aprovechó la ocasión para tirar una recomendación. “Vayan a ver la nueva película de Pino Solanas -La próxima estación-”.