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04-03-2010 Contalo Vos
Amores como el nuestro quedan ya muy pocos

Quizás nuestra forma de conocernos no fue la más usual, común, cotidiana ni formal de todas las formas de conocerse, pero eso no quita que sea tan válida y real como tantas otras formas.

Nuestra historia empezó hace casi un año, un 21 de febrero para ser exactos, día en el cual quizás por casualidad, o por razones que escapen a nuestra razón nos encontramos, nos conocimos y enseguida nos dimos cuenta que había algo especial, eso que hace a una persona diferente a todas, tan diferente que no podes pensar en nadie más que en esa persona, ni hablar de otra cosa que no sea de esa persona, ni soñar otra cosa, ni vivir otro momento que no sean los que son con esa persona, quizás la denominación más acorde es la de “perdidamente enamorado” y para mas regocijo emocional, un mutuo enamoramiento y correspondencia plena, el uno para el otro desde el primer momento. 

 Nada tendría de raro todo esto si no fuera por un hecho; no nos conocimos en un boliche o en una plaza, ella no era amiga de un amigo mío o viceversa. Cómo será de diferente que si no fuera por el medio que nos conocimos no habría forma alguna de habernos conocido. Si no fue de esta forma, entonces, como nos conocimos, ¿no? Bueno, antes de los “eso no existe”, “allí todos mienten”, “es imposible”, le decimos, si, es posible, es muy posible enamorarse de alguien por medio de un chat, es muy posible si uno es sincero encontrar a otra persona igual de sincera, de hecho es solo un medio de comunicación el cual refleja lo que nosotros queramos reflejar. 

 Allí nos encontrábamos, enamorados al poco tiempo de conocernos con la primera barrera por saltar: conocernos personalmente, pero vale aclarar que esta no era una barrera más, vivíamos a más de 700 Km., una distancia nada despreciable la cual nunca vimos como un límite sino más bien un obstáculo a superar. Debe haber sido las ansias de tenernos, las ganas de demostrarnos más que en palabras todo el amor que estaba naciendo en nosotros lo que nos llevo a encontrarnos a solo 2 semanas de conocernos, un pequeño gran viaje, pequeño comparado con los sentimientos pero seamos sinceros, Catamarca está un poco lejos de Santa Fe, pero obviamente a ninguno de los 2 nos importo mucho este detalle, las clara evidencia de que ambos dábamos todo por esta relación empequeñece cualquier eventual problema. 

 El primer encuentro fue una mezcla de felicidad y nerviosismo difícil de explicar, mas si nunca se ha vivido la situación de encontrarse por primera vez con alguien la cual solo se ha visto por fotos, teléfono y palabras. Muchos remarcan la situación de que uno no puede enamorarse de alguien sin conocerla personalmente ¿Pero cuantas personas en este mundo se enamoran de otras sin conocerlas en totalidad? En nuestro caso nos conocíamos muchísimo, solo nos faltaba conocernos en persona; en pocas palabras, empezamos como todos, solo que desde otra perspectiva: primero nos conocimos interiormente y luego exteriormente. 

Creo que fue tan profundo ese conocimiento mutuo, tan intensa las ganas de poder abrazarnos, darnos ese beso que tanto deseábamos darnos mutuamente que hizo de ese primer encuentro algo casi mágico; digo casi por que lo mágico tiene ese tinte de sueño que le quitaría injustamente a nuestro amor todo lo de real que tiene, eso que es tan bellamente real que hace brillar a los amores verdaderos.
 Ese primer encuentro en persona acarreo un segundo encuentro a los pocos días, ya nuestro amor exigía su espacio y su derecho a juntarnos cada vez más rápido, de pedirnos que mientras más podamos convivir mejor seria para nuestras emociones. 

De allí surgió esto tan vital para nosotros que era vivir juntos, ya no había visitas que satisfagan nuestra necesidad de estar el uno con el otro para siempre, de despertar cada día con esa persona que amas, llegar de trabajar y te reciban unos brazos dispuestos a decirte gracias por dar cada día todo por nuestra relación, por crecer cada día un poco más. Así, a pesar de todo, de las dificultades, del tiempo que nos llevo (11 meses) nos hicimos de a poco a nosotros mismos, armamos las cosas como correspondían y hace ya unos días que vivimos juntos acá en Santa Fe, felices de ver como una simple charla de chat se convirtió en lo que para nosotros es el amor de nuestras vidas. Como será la vida que a los pocos días de festejar nuestro primer día de los enamorados festejaremos nuestro primer año juntos; podrán decir que todo esto va muy rápido, pero no es más que el reflejo de lo que sentimos y nuestras acciones son la justa medida de nuestro amor. 

Gabriel Plaini 25 años y Natalia Sánchez 26 años. 
Mail: moi@live.com.ar.