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03-02-2011 Contalo Vos
Nuevas experiencias, nuevos lugares

Araceli “Arita” Vigliengo, fue una de las primeras deportistas santafesinas en experimentar la vivencia de irse a otro país a jugar hockey. En esta nota nos cuenta cómo fue ese nuevo modo de vida, cómo consiguió los contactos y cómo es la rutina del deportista lejos de su ciudad natal.


Con 23 años, una tarde del mes de Junio del año 2003, se me ocurrió entrar en Internet y buscar clubes en el exterior, ya que me interesaba la idea de experimentar como jugadora en otro país. Obviamente que por el idioma me focalicé en España. Encontré un par de clubes que, justamente, estaban necesitando refuerzos y buscando jugadoras en el exterior. No dude y fue así como mande mi CV deportivo adjuntando algunas fotitos y referencias de entrenadores argentinos que conocían mi nivel de juego.

La verdad que para mi sorpresa no tarde en tener noticias del primer club interesado, se comunicaron telefónicamente y me dijeron que la posibilidad de viajar y formar parte de su equipo era muy grande. El contrato incluía algo de dinero por entrenar un par de divisiones inferiores, por jugar en la primera del club, alojamiento, los billetes de avión y movilidad. Para mi fue más que suficiente como para hacer experiencia y mis ganas se hicieron más fuertes. Días después ya me confirmaban mi incorporación al equipo de San Fernando de Cádiz, el cual buscaba el ascenso a primera división. Jugué la temporada 2003/2004, consiguiendo el ascenso y con posibilidades de volver a jugar otra temporada ya que habían quedado muy contentos con mi nivel. 

En el 2004 a mediados de junio regresé a la Argentina, y al poco tiempo de llegar me volvieron a llamar de otro club que me ofrecía lo mismo que el anterior, pero el nivel y el equipo parecía mas fuerte. Es así como en agosto volví a jugar en España en el equipo de Alcala La Real, a 30 km de la ciudad de Granada, equipo que ahora milita en División de Honor.

Siendo que el entrenador ya me conocía por mi experiencia anterior en la Península, me confió la tarea de llevar dos jugadoras de buen nivel. En ese entonces integrando el seleccionado Santafesino y teniendo afinidad con algunas de mis compañeras, les ofrecí la oportunidad de compartir la buena experiencia a Celina Traverso y a Liliana Cipriani.
De a poco se fue haciendo común esta modalidad de viajar y experimentar en el exterior, pero puedo decirte que fui la primera en Santa fe en emigrar y poder casi vivir de mi deporte haciéndolo de forma semi - profesional.

En Alcalá termine la temporada a mediados del 2005, y ya por cuestiones personales no pude volver a viajar. Después mi vida giro en torno a mi trabajo, el cual implicó también que viviera fuera del país varios años.

En febrero del 2008 sin nunca alejarme del Hockey y con ganas de seguir mi experiencia, hice un contacto con un entrenador Francés que me ofreció ir por tres meses, para terminar la temporada con ellos. La verdad que fue una gran experiencia y tanto me gusto que acepté volver a jugar una temporada completa, en el club SAM de Merignac, en la ciudad de Bordeaux. Terminé la temporada en el 2009, hice un viaje también de trabajo y termine jugando nuevamente con ellos de marzo a junio del 2010 (mitad de la temporada).

Actualmente soy jugadora del club Universitario, juego desde los 5 años en el mismo y puedo decir que el hockey es mi pasión y que también fue un estilo de vida. Lamentablemente nunca redituable, ni acá ni allá. Pero con más posibilidades de vivir  en el exterior, como entrenadora, ya que es muy bien pago y demás esta decir que los argentinos tenemos buena chapa. 

Hoy en día estoy pensando la posibilidad de volver a Francia, el club más fuerte de ese país, el que va puntero y el que juega la copa de Europa, parece estar interesado, así que la verdad ganas no me faltan, pero siempre hay cosas por resolver. 

¿Por qué volví? Solo sé que amo mi país, extraño mucho mi familia cuando estoy lejos, mi entorno, mi club, todo.
Ojala encuentre un equilibrio en cuanto a los sentimientos y pueda vivir por más tiempo en el exterior, pero todavía no lo he encontrado. Me gusta viajar, me gusta conocer gente, culturas, ver las diferencias en cuanto a lo deportivo y mil cosas más, pero me tiran mas los afectos.