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24-02-2011 Vamos las bandas
¿A dónde están las palmas Gualeguaychú?

La octava luna de la fiesta más feliz y pintoresca del país no fue menos que anteriores presentaciones y recibió la ovación y el acompañamiento de un público de más de 21 mil personas ubicadas en tribunas, palcos y sectores preferenciales. Al ritmo de Kamarr, Marí Marí y Ara Yeví los vecinos de Gualeguaychú y los turistas que se acercaron para la ocasión, bailaron y cantaron durante más de tres horas.



Como cada sábado durante los meses de enero, febrero, y el primero de marzo, la localidad de Gualeguaychú se disfraza con plumas, palmas, carrozas y comparsas dando vida a la fiesta del Rey Momo en el Corsódromo local. 

Este año, el inestable clima hizo preocupar a muchos pero finalmente el cielo se abrió y la fiesta comenzó. Alrededor de las 11 de la noche, y luego de que todos los espectadores bailen y canten al son de “¿a dónde están las palmas Gualeguaychú?”, Kamarr abrió el telón y la gran función comenzó. El tema elegido por la comparsa, que el año pasado no pudo desfilar en el corsódromo por encontrarse descendida en 2009, fue: “Bravo Kamarr! Teatro en carnaval”.
Kamarr brindó una puesta escénica acerca del desarrollo teatral en el mundo occidental, mostrando en sus carrozas la forma en que el teatro altera constantemente sus formas y se desarrolla a lo largo del circuito. 

La obra se inició en la Grecia clásica, pasó por la edad oscura del Medioevo, renació con el cambio de pensamiento y la actuación de Arlequín, Pierrot y la Comedia del Arte, presentó los libretos de Shakespeare dentro de los cuales no pudo faltar el romance prohibido de Romeo y Julieta, continuó por el Siglo de oro español, las mascaradas barrocas, las operetas, para luego presentar la Ópera del siglo XIX, el simbolismo del siglo XX y llegar a la actualidad.
La comparsa dirigida por Jorge Rodríguez y Juan Manuel Zárate logró mantener, a lo largo de sus 45 minutos en el circuito, un despliegue escénico que impactó a todos los espectadores. 

En segundo lugar se presentó Marí Marí con “Fobo”. Esta comparsa, que tampoco estuvo en la edición 2010 por encontrarse descendida, eligió atravesar los miedos más profundos de la humanidad, llevando al público a realizar un recorrido entre la fantasía y la realidad. Así recorrió cinco momentos de miedos y congoja hasta llegar al “despertar” del carnaval. Estos fueron: las pesadillas, el bestiario, la noche, el infierno y el caos. 

Pero habiendo superado estas presentaciones, Marí Marí consiguió la liberación, que permitió iluminar el camino y ver que los sueños pueden triunfar y hacerse realidad, por lo menos en esa noche de carnaval. 

En esta edición, la comparsa dirigida por Adrián Butteri, tuvo su broche de oro y se llevó todos los aplausos cuando se hizo presente Elisa Grecco, la nueva reina del carnaval coronada el viernes pasado.

¡Talán talán…, a clases que es carnaval!
¿Cuál es el misterio que encierra el camino de un carnavalero? ¿cuál es su escuela? ¿quién lo modela? En el afán de responder estas preguntas, Ara Yeví, nos propuso volver a ser niños y desde allí recorrer el sendero familiar de la escuela, donde el arte se cuela entre las manitas pintadas de inocencia y curiosidad.
Al ritmo del talán talán de la campana escolar, se encendió la magia y surgieron los primeros garabatos y canciones para luego pasar al universo de saberes que la historia de la humanidad ha construido. 

En un espectacular desfile se hicieron presentes las escuadras de Lengua, Matemáticas, Geometría, Geografía, Biología, Educación Física, para luego llegar a la Osadía del Quijote, a los arlequines y a las porristas y bailar con la batucada “Almas egresadas del carnaval”. 

Con una imponente carroza con la figura de Einstein y fuegos artificiales iluminando el cielo los alumnos se fueron yendo a sus casas y Ara Yeví nos dejó bien claro por qué se llevó el primer puesto en la edición 2010 y por qué es fiel candidata a llevárselo en 2011.

Una ciudad turística
A diferencia del año anterior, en el que el río había tomado gran parte de sus playas y paisajes, este año Gualeguaychú demostró ser una ciudad bien preparada para la constante llegada de turistas que se acercan a disfrutar del carnaval del país. Su gente, bien predispuesta a atender las necesidades de los recién llegados, y sus playas limpias y plagadas de verde a su alrededor, acompañaron a una actividad nocturna en la que todos pudimos despejarnos de la rutina y disfrutar de una jornada carnavalesca sin desperdicio alguno.