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03-02-2011 De Todo 1 Poco
A un paso de ser invisibles

Quien no ha querido alguna vez pasar desapercibido en alguna situación vergonzosa, o simplemente meterse en asuntos ajenos sin ser visto por nadie. A esto apuntan los científicos de la Universidad de Birmingham (Inglaterra), quienes lograron ocultar al ojo humano pequeños objetos como alfileres o clips.

A un paso de ser invisibles Quien no ha querido alguna vez pasar desapercibido en alguna situación vergonzosa, o simplemente meterse en asuntos ajenos sin ser visto por nadie. A esto apuntan los científicos de la Universidad de Birmingham (Inglaterra), quienes lograron ocultar al ojo humano pequeños objetos como alfileres o clips.

Si bien aún falta mucho para lograr ocultar cuerpos más grandes, éste es un primer paso contundente en busca de la invisibilidad. Pero, ¿Cómo es posible este avance? La respuesta se encuentra en la naturaleza. 

El engaño al ojo humano se produce por la polarización de la luz en un mineral cristalino llamado calcita, que es capaz de desdoblar los rayos solares en direcciones perpendiculares. 

Funcionamiento del dispositivo 

La “máquina de invisibilidad”, funciona de la siguiente manera: Dos prismas de calcita (con algo de oro para favorecer la reflectancia) son unidos en forma de pirámide por la parte superior. De esta manera, los elementos colocados entre los dos cristales de la pirámide desaparecen. 

El “engaño” al ojo se produce ya que los rayos solares son refractados, haciendo “desaparecer al objeto”. La idea de los investigadores liderados por el científico Shuang Zhang, es plasmar el dispositivo en un “manto de invisibilidad” que pueda cubrir objetos grandes y hacerlos “desaparecer”. 

Si bien el avance es la pieza clave para lograr ese objetivo, se presentaron varios problemas que deberán ser resueltos. 

El principal es que el artefacto que oculta los objetos es totalmente visible, aunque se probó científicamente que la calcita casi no se percibe bajo el agua. 

Otra de las limitaciones consiste en que el invento sólo funciona con luz polarizada, sobre una superficie fija, y las calcitas tienen que ser bastante más grandes que el cuerpo que se pretende ocultar. Si bien estos problemas parecen complicar la investigación, los científicos son optimistas, y como en todos los avances en la materia, será cuestión de esperar y darle tiempo a los investigadores para que, como muchas otras veces, logren su objetivo.




Fuente: El Mundo