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17-08-2011 De Todo 1 Poco
En la piel del Libertador

Los alumnos Lucas Suas, Gabriel Galiano, Joel Sidler y Nicolás Decarlini, de 5º año del Colegio Nuestra Señora de Fátima, se pusieron en la piel del General José de San Martín y redactaron una carta en primera persona dirigida a los jóvenes argentinos. Lo hicieron luego de ver la película “Revolución”, y en el marco del aniversario de la muerte del Procer argentino. A continuación el trabajo de los alumnos.


Jóvenes Argentinos: 

Me hago presente en esta fecha ante ustedes no para hablarles de mis victorias y triunfos. Hoy no es mi intención recordarles que libere 3 países, mediante el cruce de un cordón montañoso de unos 4000 metros con estrategias infalibles. Hoy quiero poner de manifiesto cual fue la verdad de esas acciones.  

No es mentira que fui un general que formó un ejército y realizó la hazaña bélica más importante de la historia hispanoamericana. Pero si es mentira que mi vida se resume en una espada y un fusil. Mi vida, como la de otros, fueron ideales y amor a la patria. 

Pasé mi infancia en el viejo continente, aprendiendo el arte de la guerra de los que pronto se convertirían en nuestros enemigos. Allá estaba cómodo. Tenía familia, respeto y plata. Yo tenía todo, pero América no. 

Volví a estas hermosas tierras con la arriesgada y loca utopía de liberar de la opresión roja a tan maravilloso y bendito suelo compartido por pueblos hermanos, con la ayuda de esclavos liberados para conseguir libertad verdadera, paisanos que se igualaban en sentimiento y mujeres que dejaron ir a sus hombres con los ojos realmente destruidos de llanto, miedo y una pequeñísima llama de esperanza que era suficiente para levantar pañuelos y saludar a la bandera. 

Hoy quiero preguntarles:"¿Qué hicieron con ese modelo de país que busqué? Alguna vez dije: "Hace más ruido un sólo hombre gritando que cien mil callados". Me gustaría que esta tierra estuviera llena de hombres que gritan por sus derechos, que defienden la pasión por la libertad que les legué. Pero lamentablemente, y como siempre, son más lo que callan, y desinteresadamente dejan llenar de egoísmo, corrupción, malos tratos, negociados, avaricia, muerte e ignorancia a esta patria fundada sobre ideales de honestidad, patriotismo y grandeza. 

Hoy puedo decirles tristemente que no estoy orgulloso de ustedes. La educación es un derecho cada vez más restringido, y desvalorizado, la clase política es la misma que en el siglo XIX ponía trabas a mis planes de libertad, y la sociedad en conjunto es cada vez más apática sobre sus propios derechos y soberanía.  

Afortunadamente, como visionario, entiendo y creo firmemente que no todo está perdido. Puedo reconocer, en el corazón de los jóvenes, aquel sentimiento que me hizo volver de España para luchar por la libertad de mi país y que hoy, por medio de esta carta, intento despertarlo, descubrirlo o alentarlo en ustedes: el presente y futuro de esta rica patria; niños y adolescentes que tuvieron la suerte de nacer en democracia, pero entendiendo todas las responsabilidades que esto conlleva. Les pido, como alguna vez les pedí a mis soldados, coraje y devoción a la patria, para que todos juntos levantemos a tan magistral país de una vez y para siempre y sintamos en nuestro pecho la alegría y el orgullo de cantar con el alma “¡Al gran Pueblo Argentino salud!” 

Con afecto de hermanos, General Don José de San Martín, nacido en Yapeyú, Corrientes, el 25 de febrero de 1778, fallecido corporalmente en Francia, un día como hoy de 1850.