| Una alternativa complementaria |
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Ana Beney
anabeney@yahoo.com.ar
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| Existen muchos modos de ayudar a alguien cuando está pasando por un momento difícil de la vida. Todos aprendemos a utilizar herramientas que pueden en algunos casos resolver problemas y en otros sumarse a otras herramientas para lograr éxito. |
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Lo que conocemos como “terapias alternativas” son alternativas hasta ahí nomás. En la mayoría de los casos críticos son complementarias. La persona que busca este tipo de tratamientos puede mejorar su calidad de vida, atenuar efectos secundarios de tratamientos agresivos, llegar al final de su vida más entera y transcurrir de modo más digno el proceso de morir.
En este momento hay muchas terapias y muchos terapeutas. Todas tratan al ser humano como lo que es, Un Todo. Armonizan cuerpo, mente, emociones y espíritu. El proceso de curación que abordan este tipo de técnicas va desde lo más profundo hacia fuera. Mientras a través de la medicina tradicional podemos resolver desde el exterior hacia el interior, en el camino de lo alternativo-complementario podemos recorrer el camino inverso.
Cuando la persona decide elegir una terapia alternativa ya esta orientada hacia una visión distinta de su salud y es muy posible que el terapeuta adecuado aparezca. De todos modos es recomendable consultar a varias personas antes de elegir poner nuestra salud espiritual y energética en manos de alguien.
También es importante comprender que en algunos aspectos este proceso lleva un tiempo hasta que se descubren los efectos.
Y que mientras más estemos pendientes de lo que sucede en nuestro interior, más fácil nos será detectar los desajustes externos.
Lo mejor de todo es que el cambio empieza por uno pero se traslada también hacia el afuera. Ser un “ser de paz” es un camino que contagia a quien nos mira. Estar bien con nosotros mismos es también reconciliarnos y vivir en comunión con el resto de un mejor modo.
Es sólo cuestión de animarse, asesorarse bien y principalmente ser conscientes de que las soluciones mágicas no existen. El sendero del conocimiento y la sanación interna no es algo simple. Requiere de nosotros una actitud ante la vida que nos hará sentirnos más felices, más plenos y mejor preparados para enfrentar lo que el futuro nos presente. |
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