Aún sin los arrestos clásicos de un Charly García, carente del tan mentando y acaso exagerado lirismo de un Spinetta, y definitivamente limitado en la búsqueda de una construcción poética como podría ser el trabajo de un Palo Pandolfo, Andrés Calamaro ostenta un halo, un algo, cierta cosa o sumatoria de características que lo hacen, por momentos, y sólo por momentos, irresistible. Mirá el videoreportaje.
No es un virtuoso; ni un poeta de fuste; ni un gran cantante, pero en su papel de compositor arrojado al hallazgo de la quintaesencia de la canción pop-rock del panorama nacional, se ha encaramado como una suerte de tótem para las nuevas generaciones, aunque más no sea por mera “prepotencia de trabajo” (Roberto Arlt dixit); por ese mismo arrojo que fue antes búsqueda estética, y después un impulso noctámbulo multiplicado por las sustancias para evitar el sueño y exacerbar la sensibilidad; y ahora es la madurez de quien busca perpetuar su propio bronce.
Su caso es curioso: a fuerza de publicar y componer como un poseído, y de lanzar canciones y discos a cuatro vientos como si el fin del mundo se aproximara, se ha posicionado, lo mismo que los mencionados (más Cerati y Páez), como uno de los grandes solistas del rock nacional de la última década. Ello tiene, entre otras posibilidades, la alusión al hecho de que basa sus hallazgos en una suerte de cadencia propia y grandes canciones enmarcadas, perdidas a menudo, en otras tantas que mueven a risa, o a absurdo, o a ira. A una extraordinaria y oscilante capacidad para componer suma una enorme capacidad para no saber elegir, escoger o producir con mano fina sus propios discos. O, como se ha interpretado también, a no concebir una obra sin publicar todo en ella.
Sin embargo, en algunos casos, consciente o inconscientemente, ha conseguido hacer, de sus limitaciones, virtudes, transformando reiteraciones, lugares comunes, rimas insoportables y cuasi infantiles, citas “intertextuales” de obras clásicas (ej. la figura del ´espejo roto interior´ pertenece a Miguel Abuelo) musicales, folclóricas, tangueras, baladas más o menos logradas, en un sello de marca: de voz nasal cuasi afónica pero seductora, extraño acento arrastrado como de quien no ha dormido; con una lírica pretendidamente dylaneana y un look símil (que explota los recursos de aquél, por ejemplo la enumeración, clásica en el gran Bob), y un sonido pop que supo sumar, casi eclécticamente, influencias hispanas, del folk norteamericano, de los grandes -García, Spinetta y Nebbia-, del tango, Calamaro forjó un sello propio que lo hace, para bien y para mal, inconfundible.
Su fórmula pareciese expresarse de la siguiente manera: por exceso, por reiteración, por cantidad; no por producción, no por rigor, no por corrección, aparecerá la canción perfecta. Si no perfectas, sí ha conseguido, en dosis, hallar algunas hermosas canciones y melodías, algunas buenas letras, algunos giros interesantes, en una melánge, en medio de una bola atosigada de canciones menores o desechables. Y ello, como diría Borges, lo justifica. De todas formas, la popular que corea no se detiene en un análisis estético (ni de cualquier otro tipo). Las canciones llegan o no, movilizan o no, son recordadas y cantadas o no. Eso, para algunos, es todo. C´est fini.
Andrés Calamaro hizo vibrar al estadio de Gimnasia y Esgrima de Ciudadela con un show increíble que congregó a miles de personas. En lo que fue su primera presentación en nuestra ciudad, colmó de clásicos a un público que se rindió a sus pies durante más de dos horas.
Los más fanáticos seguro vieron a Calamaro en algún otro recital en el país. Rosario, Córdoba, Buenos Aires han sido sede de presentaciones de Andrés en más de una ocasión. Pero lo que es cierto es que los santafesinos tuvieron por primera vez la chance de verlo en vivo en la capital provincial y quisieron gritar presente. Chequeá la galería de fotos de la noche
Candy Caramelo Avello ha compartido estudios y escenarios con músicos y grupos tan consagrados en la historia del rock español como Tino Casal, Miguel Ríos, Manolo Tena, Jaime Urrutia, Los Rodríguez, Quique González, La Cabra Mecánica, o Fito & Fipaldis.
Qué bueno es saber que Santa Fe está preparada para realizar eventos de las características de un recital de la talla de Calamaro. Lo que no es poca cosa.
Falta poco, y aunque seguramente a esta altura muchos cuentan los minutos, todavía quedan unos cuantos días. Mientras tanto técnicos, productores y parte del equipo del Salmón, ya ultiman detalles para la gran noche en Santa Fe. Hubo cambios y modificaciones O sea, te los cuenta y además te mostramos en forma exclusiva las primeras imágenes del armado del escenario.
El destacado conductor y musicalizador, hoy a cargo del programa “El rescate” por FM La X 107.3, realiza una valoración de la figura de Andrés Calamaro, desde su paso por Los Abuelos de la Nada a la actualidad.
Existen jóvenes que van a recitales. Otros que participan en coros, en equipos deportivos, en distintas instituciones. Cada vez que un gran encuentro los agrupa, hay otro grrupo de jóvenes voluntarios que cuida de sus vida: La Cruz Roja Santa Fe.
Es sabido que los fanáticos hacen lo que haga falta para ir a ver a su artista favorito. En este caso, nos encontramos con verdaderos fans creadores de mensajes con mucha inventiva que quieren ganar una entrada para el recital de Andrés Calamaro. ¿Te animás a poner tu imaginación en juego?
Las entradas para ver a Calamaro en la ciudad de Santa Fe, se pueden conseguir en distintos puntos. Las anticipadas se agotaron, pero las generales todavía se consiguen. Ya están definidos los accesos al estadio de Gimnacia y Esgrima de Ciudadela. Chequeá toda la información sobre las acreditaciones para discapacitados y no te pierdas la chance que te da Osea de ganar un pase.
Segunda parte de la nota escrita por Estanislao Giménez Corte en el marco de la previa a la presentación de Andrés Calamaro en la Ciudad de Santa fe el próximo 8 de diciembre. Para leer la primera parte, ingresá al siguente enlace.
En los últimos días finalizó la gira de Andrés Calamaro por España. De regreso a Buenos Aires, el artista argentino se presentará en Córdoba y luego en Santa Fe. En su extensa gira, Calamaro inició su camino en Madrid. Allí, sus primeros ensayos le dieron vida a un recorrido bajo el nombre de SPANISH TOUR. Fotos: gentileza José Bruno.
El entusiasmo que genera Andrés Calamaro en sus seguidores es indescriptible. Los fans del cantante realizan innumerables locuras para poder asistir a sus conciertos. Sebastián Sellaro escribió bajo la figura de “fan incondicional” lo que significa para él la antesala de un recital del Salmón y lo comparte con todos nosotros.
Para este especial no podían faltar los testimonios de aquellos que, desde diversos campos profesionales, siguen la carrera de Calamaro. Algunos analizando sus letras, otros haciendo hincapié en sus facetas como productor, y algunos desde la experiencia musical nos cuentan el porqué del éxito y la permanencia de este gran artista.
La Estación Belgrano no será el punto donde Andrés se presente en nuestra ciudad. Anoche los organizadores del evento, anunciaron que el show más grande y esperado del año, se realizará en Gimnasia y Esgrima de Ciudadela. El nuevo lugar no modifica las expectativas de que será una noche inigualable.
El lugar, la presentación y las noticias de la primera conferencia de prensa con miras al show de Andrés Calamaro, estuvieron a tono con lo que todos esperamos de aquí al 8 de diciembre: un show único del que tengamos para hablar por mucho tiempo.
El martes 8 de diciembre (feriado nacional) Andrés Calamaro actuará en el marco de la gira de presentación de su box set “Andrés. Obras incompletas”. Sus fans locales tendrán la oportunidad de disfrutar en vivo algunas de las canciones que marcaron la música nacional en los últimos años.
Andrés Calamaro nos dejó a todos en off side. Mientras que para muchos entre los 25 y los 30 arranca la crisis de “¿Qué hice hasta ahora?”, el nos humilla con el solo hecho de haber pasado a la historia escribiendo “Mil horas” y “Costumbres argentinas” para Los Abuelos de la Nada a los 17 años: ya con eso bastaba.