Segunda parte de la nota escrita por Estanislao Giménez Corte en el marco de la previa a la presentación de Andrés Calamaro en la Ciudad de Santa fe el próximo 8 de diciembre. Para leer la primera parte, ingresá al siguente enlace.
Con los Abuelos de la Nada, Calamaro fue el niño mimado que componía y cantaba grandes hits “ochentosos” que aún hoy circulan, como “Mil horas”, “Hombre lobo”, “Costumbres argentinas”, “Sin gamulán”. Simultáneamente comenzó a forjar una carrera que, a pesar de las buenas críticas y recepción, no explotaría sino a finales de los ´90. La “hiperinflación” del ´89 y sus consecuencias casi inmediatas, amén de la muerte de Miguel Abuelo en 1988, lo decidieron a instalarse en España. Allí, en tándem con Ariel Roth, formaría un súper grupo de notable éxito a ambos lados del Atlántico: Los Rodríguez, furor en la década del ´90, con un hit tras otro. Apenas seis años le bastaron. En 1997 apareció uno de sus discos más exitosos, “Alta Suciedad”, antecedente de su época del método kamikaze de composición (sic) y del apotegma tan propio de que, bajo el imperio de la cocaína, del reviente y del encierro, lo hundió en la pretensión, por ejemplo, de componer un tema por día y así reunir cientos y cientos de títulos con el arrojo, además, de pretender (y lograr) publicarlos. De esa alevosía de autor, por supuesto, podría rescatarse un porcentaje más bien menor; pero, aun así, Calamaro publicó todo: 37 canciones con “Honestidad Brutal”, más de cien en el quíntuple “El salmón”. Así, en medio de la nadería o meseta de tantas creaciones, una tras otra se cuelan como bálsamos urgentes sus grandes títulos: “Flaca”, “Media Verónica”, “Algún lugar encontraré”, “Buena suerte y hasta luego”, la hermosa versión de “Años” con Luca Prodan, “Los aviones”, “Son las nueve”, “Paloma”, “Gaviotas”, “La libertad”, “Nos volveremos a ver”; “Cada una de tus cosas”, “Carnaval de Brasil”, “Para no olvidar”, “Dulce condena”, “Todavía una canción de amor”, por nombrar algunas al correr del teclado. Amén del resultado, puede destacarse que allí, en esa desmesura, hay una búsqueda; la obra no es la corrección, como dirían los surrealistas, la obra es “todo” lo que sale sin la intermediación de la razón.
Alejado hoy de las drogas químicas, defensor de la marihuana a ultranza, inteligente, curioso y movedizo, si un mérito parece tener Calamaro, más allá de poner una cuota de emotividad propia de su particular manera de cantar en cientos de canciones –recordemos, por ejemplo, la hermosa “No me nombres”, acaso su mejor composición de los últimos tiempos- es el haber logrado sintetizar y amuchar sus muchas influencias en un estilo propio, pop, que es irregular, con enormes claroscuros o pesadillescos pasajes, pero igualmente con algunos hallazgos, que hacen a una marca o a un sello que lo distingue. Arrojado, como todo artista, no se ha detenido en el espanto de los tangueros al publicar “Tinta Roja”, CD de tangos reversionados en el que, según muchos, “revienta” los clásicos con aires flamencos o una voz que hace revolver en la tumba a Goyeneche. Colaboró y grabó con cientos de artistas de toda calaña y tipo; compuso, cantó y arregló, produjo y co-produjo decenas de discos. A su regreso de su exilio español, después de Los Rodríguez (1990-1996) y de su período más exitoso como solista que terminó con un ostracismo de varios años (1999-2006 aprox.). “Rescatado” en su momento de un delicado estado psicofísico, que no hizo otra cosa que ubicarlo en la lista de los “poetas malditos” de cabotaje, y regresado al país por amigos y colegas, se lo ungió al regreso como el solista de rock nacional que faltaba a la escena y que renace, como el hijo pródigo, de las “tumbas de la vida”. Desde entonces, se le tributa como a una esfinge, llenándolo de premios, homenajes y reconocimientos. Amén de todo lo dicho, hasta por él mismo, sus canciones generan una suerte de poderosa empatía, que es la que lo explica todo. Se corean en canchas –recordar “Mi enfermedad”- o hacen estallar los charts desde hace veinte años. No en vano su último trabajo lleva por título “La lengua popular”. Será ésa la que hablan Calamaro y sus seguidores, una lengua, la lengua de un arte que, como todo arte, no encontrará en cientos de páginas explicaciones, sino tibios intentos de interpretación.
Abandonada el aura tabernaria (como diría Sabina), después de haberse involucrado en la tempestad de la que abrevó para construir un mito propio, Calamaro, el hombre que corteja las varias fuentes (pero como si de lejos lo hiciera), no deja de ser un personaje fascinante, pero se enfrenta a la compleja tarea de poner el cuerpo y la voz –atabacada, arrastrada, melancólica- en canciones y letras que escribió cuando era otro.
Andrés Calamaro hizo vibrar al estadio de Gimnasia y Esgrima de Ciudadela con un show increíble que congregó a miles de personas. En lo que fue su primera presentación en nuestra ciudad, colmó de clásicos a un público que se rindió a sus pies durante más de dos horas.
Los más fanáticos seguro vieron a Calamaro en algún otro recital en el país. Rosario, Córdoba, Buenos Aires han sido sede de presentaciones de Andrés en más de una ocasión. Pero lo que es cierto es que los santafesinos tuvieron por primera vez la chance de verlo en vivo en la capital provincial y quisieron gritar presente. Chequeá la galería de fotos de la noche
Candy Caramelo Avello ha compartido estudios y escenarios con músicos y grupos tan consagrados en la historia del rock español como Tino Casal, Miguel Ríos, Manolo Tena, Jaime Urrutia, Los Rodríguez, Quique González, La Cabra Mecánica, o Fito & Fipaldis.
Qué bueno es saber que Santa Fe está preparada para realizar eventos de las características de un recital de la talla de Calamaro. Lo que no es poca cosa.
Falta poco, y aunque seguramente a esta altura muchos cuentan los minutos, todavía quedan unos cuantos días. Mientras tanto técnicos, productores y parte del equipo del Salmón, ya ultiman detalles para la gran noche en Santa Fe. Hubo cambios y modificaciones O sea, te los cuenta y además te mostramos en forma exclusiva las primeras imágenes del armado del escenario.
El destacado conductor y musicalizador, hoy a cargo del programa “El rescate” por FM La X 107.3, realiza una valoración de la figura de Andrés Calamaro, desde su paso por Los Abuelos de la Nada a la actualidad.
Existen jóvenes que van a recitales. Otros que participan en coros, en equipos deportivos, en distintas instituciones. Cada vez que un gran encuentro los agrupa, hay otro grrupo de jóvenes voluntarios que cuida de sus vida: La Cruz Roja Santa Fe.
Es sabido que los fanáticos hacen lo que haga falta para ir a ver a su artista favorito. En este caso, nos encontramos con verdaderos fans creadores de mensajes con mucha inventiva que quieren ganar una entrada para el recital de Andrés Calamaro. ¿Te animás a poner tu imaginación en juego?
Las entradas para ver a Calamaro en la ciudad de Santa Fe, se pueden conseguir en distintos puntos. Las anticipadas se agotaron, pero las generales todavía se consiguen. Ya están definidos los accesos al estadio de Gimnacia y Esgrima de Ciudadela. Chequeá toda la información sobre las acreditaciones para discapacitados y no te pierdas la chance que te da Osea de ganar un pase.
Segunda parte de la nota escrita por Estanislao Giménez Corte en el marco de la previa a la presentación de Andrés Calamaro en la Ciudad de Santa fe el próximo 8 de diciembre. Para leer la primera parte, ingresá al siguente enlace.
En los últimos días finalizó la gira de Andrés Calamaro por España. De regreso a Buenos Aires, el artista argentino se presentará en Córdoba y luego en Santa Fe. En su extensa gira, Calamaro inició su camino en Madrid. Allí, sus primeros ensayos le dieron vida a un recorrido bajo el nombre de SPANISH TOUR. Fotos: gentileza José Bruno.
El entusiasmo que genera Andrés Calamaro en sus seguidores es indescriptible. Los fans del cantante realizan innumerables locuras para poder asistir a sus conciertos. Sebastián Sellaro escribió bajo la figura de “fan incondicional” lo que significa para él la antesala de un recital del Salmón y lo comparte con todos nosotros.
Para este especial no podían faltar los testimonios de aquellos que, desde diversos campos profesionales, siguen la carrera de Calamaro. Algunos analizando sus letras, otros haciendo hincapié en sus facetas como productor, y algunos desde la experiencia musical nos cuentan el porqué del éxito y la permanencia de este gran artista.
La Estación Belgrano no será el punto donde Andrés se presente en nuestra ciudad. Anoche los organizadores del evento, anunciaron que el show más grande y esperado del año, se realizará en Gimnasia y Esgrima de Ciudadela. El nuevo lugar no modifica las expectativas de que será una noche inigualable.
El lugar, la presentación y las noticias de la primera conferencia de prensa con miras al show de Andrés Calamaro, estuvieron a tono con lo que todos esperamos de aquí al 8 de diciembre: un show único del que tengamos para hablar por mucho tiempo.
El martes 8 de diciembre (feriado nacional) Andrés Calamaro actuará en el marco de la gira de presentación de su box set “Andrés. Obras incompletas”. Sus fans locales tendrán la oportunidad de disfrutar en vivo algunas de las canciones que marcaron la música nacional en los últimos años.
Andrés Calamaro nos dejó a todos en off side. Mientras que para muchos entre los 25 y los 30 arranca la crisis de “¿Qué hice hasta ahora?”, el nos humilla con el solo hecho de haber pasado a la historia escribiendo “Mil horas” y “Costumbres argentinas” para Los Abuelos de la Nada a los 17 años: ya con eso bastaba.