| Me quiero ir porque me descompongo, me siento mal, me empiezan a transpirar las manos, me pongo colorado, no puedo hablar, se me acelera el corazón –situación que se da en reuniones sociales-, fui a un examen y no pude hablar, me senté y no me salió nada, estudie toda la materia y no me acorde de nada. La voz me empieza a temblar, la cabeza se me nubla… son algunos de los síntomas que sufren cientos de jóvenes que padecen Fobias. “Esto tiene que ver con que uno esta pensando más que en lo que el otro va a decir de uno, que en lo que tenes que decir, hacer, demostrar; es decir, en la evaluación que el otro está haciendo de vos” señala la Psicóloga Carina Maria Leocadio y agrega “que por otro lado, siempre es negativa, genera miedo”.
Las fobias, son un miedo desmesurado que muchas veces se puede presentar ante situaciones concretas: lugares abiertos, lugares cerrados, alturas, aglomeraciones o ante determinados objetos como pueden ser animales –ratas, arañas, cucarachas- botones, “el solo hecho de verlos aunque sea vicaria la exposición, o encontrarlos en la TV, o en una foto, sin que esté al lado nuestro genera fobia en determinadas personas” agrega Carina.
Yo, paso… La profesional comenta que en muchos casos los adolescentes, suelen negar estas situaciones y aducir que por ejemplo se trata de timidez “Eso depende de cada uno y de lo que uno quiera hacer” pero agrega que el punto central está en los trastornos que este tipo de situaciones, puede llegar a traer “hay chicos que dejaron carreras o cambiaron su vocación por no poder dar exámenes orales, o que debido a esto se atrasan en varios años; con la consecuencia que esto genera que es ‘el sentimiento de culpa’. La alarma que hay que poner en esto es la siguiente: cuando estos trastornos no son tratados como corresponde es muy probable que terminen en depresiones, la persona tiende a autoanularse, a perder capacidades, existen sentimientos de frustración, de desaprobación constantes. Pero ojo, también hay que tener en cuenta que esto no le pasa a cualquiera “es una cuestión de personalidad, a veces hay chicos que tienen indicadores de esto y a veces no”
Dos más dos no es cuatro Lo que hay que dejar en claro es que no es que estas patologías se dan porque sí, “Es una mezcla de cosas, tiene que ver con una predisposición genética, con la personalidad de cada uno, la constitución subjetiva. Es cierto que se puede disparar en cualquier momento; puede ser porque haya algún factor estresante en ese momento o uno anterior. En esto no hay un dos mas dos son cuatro, no es que empieza así, sigue así y termina así . La fuente de los trastornos mentales son por la conjugación de diferentes variables: a veces hay terrenos que es por predisposición genética y eso no quiere decir que lo vayan a desarrollar seguro, tienen que existir otras variables”
Pero tranqui, se sale Así dicho suena en muchos casos alarmantes, pareciera ser el fin, pero no; hay soluciones, hay salidas y hay cura. “se puede salir tranquilamente; El tratamiento y la terapia que nosotros hacemos son breves que duran un par de meses, más o menos dependiendo del paciente. Se va viendo que el comportamiento, qué es lo que lo afecta al paciente y si es necesario se trabaja con medicación, pero en todos los casos se busca que tenga una calidad de vida mejor” finaliza la especialista.
Destacado: “Yo creo que hoy por hoy tiene mucho que ver el ritmo de vida, las presiones sociales, los modeles, hay muchas variables, estamos hablando de salud y en esto nada es dos más dos son cuatro... y en salud mental tampoco”. Psicóloga Carina Maria Leocadio |