| Ese gato del Tokio debe ser el “Gordo” Soriano que quiere saber cómo son los escritores del momento, en una ciudad del interior de un país, fuera del circuito de las grandes editoriales. Son Analía Giordanino (33), Fernando Callero (36), L. Pablo Casals (37) y DJ Buenmozo (34).
Los cuatro transpiran literatura. En la charla no paran de intercambiar con pasión libros, experiencias e ideas. Dos de ellos son docentes, uno vendedor de zapatos, el último “superviviente”, asegura.
Durante la conversación Fernando extrae un libro de un escritor porteño que publicó fuera del circuito masivo. El libro pasa de mano en mano. Ojean los versos, se emocionan y leen en voz alta. Luego ponen sobre la mesa otros nombres, otros títulos. Así circula la cultura literaria.
O Sea reunió a estos cuatro autores santafesinos con la intención de sintetizar el espíritu del mundo de los nuevos escritores santafesinos.
De las preguntas que respondieron a O Sea les quedó girando en la cabeza una: ¿Los nuevos escritores producen sus textos predeterminados por los nuevos recursos electrónicos de expresión? Es que estos nuevos recursos son utilizados por las nuevas generaciones para expresarse, ya no sólo en libros, sino en blogs, fotologs, y otros soportes electrónicos. Debaten el tema y buscan puntos en común. Prevalece la idea de que no hay que desechar ninguna posibilidad expresiva, pero siempre está primero la literatura.
Otro tema que inquieta a los nuevos escritores es la desprotección que sienten por parte de quienes deberían ocuparse de publicar y difundir sus obras. Tanto el Estado como las empresas editoriales. Pero no se duermen a la espera de respuestas. Son creativos y hacen escuchar su voz.
La reunión llega a su fin. Los tertulianos intercambian abrazos, libros y besos. Salen al sol del mediodía sobre calle Rivadavia. Sienten uno de los últimos calores intensos de marzo. En el Tokio quedan cuatro pocillos de café vacíos y un gato sentado en una silla, frente al ventanal que ahora tiene la cortina cerrada.
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