| El uso generalizado de los SMS -acrónimo de la expresión inglesa short message service, o “servicio de mensaje abreviado”- configura una novedosa modalidad de comunicación entre los usuarios de telefonía celular, principalmente adolescentes y jóvenes. Expresiones tales como “t mndo salu2” (te mando saludos) o “m voy a zzz” (me voy a dormir) se han vuelto formas de comunicación habituales, en el uso del lenguaje, para construir mensajes. Son enunciados que permiten la comunicación en forma rápida a través de grafismos simples.
El medio condiciona el mensaje: debemos comunicarnos utilizando una cantidad limitada de caracteres. Por eso, la escritura de SMS se vale de símbolos, abreviaciones letro-numéricas, extranjerismos, emoticonos, onomatopeyas y formas fonéticas que sirven para ganar espacio y ahorrar tiempo y dinero. Quien escribe un mensaje combina estos elementos aplicando su capacidad de síntesis, tratando de no perder la coherencia de sentido.
(*) ¡Qué locura cómo escribimos! |