Antes de la música, los lutieres
Suenas los tambores, las cuerdas, nace la música que agita los corazones. Y algunos se preguntan: ¿cómo hacen para que esos instrumentos saquen esas melodías, esos rítmos, esa manifestación humana? La respuesta está en el lutier, el fabricante de instrumentos musicales. Por ello O Sea se puso a buscar lutieres en Santa Fe y se encontró con varios de ellos que aquí cuentas sus experiencias.
 
Notas relacionadas:
Manos que logran el arte de combinar sonidos
Lutier, un modo de ser y de hacer
Los tambores de Mateo

Mateo Malato es lutier de instrumentos de percusión. Hacia su casa-taller fuimos para saber más sobre el oficio. Tiene 25 años. Y tiene algo en sus manos y en su corazón, que lo llevaron a convertirse hoy en uno de los lutieres de percusión reconocidos del ambiente en Santa Fe. “Empecé de chico, con mi primo, Facundo Bordas, que ahora está en Córdoba. Teníamos una banda y nos empezamos a meter en esto de querer saber de los instrumentos”, cuenta.

“Primero ahuecamos un tronco, conseguimos unas herramientas y, renegando, renegando, después vimos de qué se trataba darle forma. Empezamos a investigar e hicimos nuestro primer Djembé” (instrumento que toma su nombre del francés, también conocido como tam tam).

“Después comencé a interiorizarme y ahí fue donde lo conocí al Gringo, un hacedor de instrumentos que vive en Alto Verde y que es muy bueno en esto. Con él aprendí muchísimo y me enseñó parte de lo que se hoy”. En sus comienzos, Mateo se dedicó a esto casi por convicción. “Me daba placer hacerlo, quería aprender y hacerlos tal como me los enseñaban y fui aprendiendo. Desde mis primeros instrumentos hasta ahora, sé que he mejorado mucho, me he perfeccionado, he ido creciendo en la técnica, en las formas”.

Un djembé está hecho con un tronco de una sola pieza. “Lo que hago es ir ahuecando el tronco, le voy dando la forma por adentro, luego le hago el cuello, lo trabajo por afuera y después se le pone el parche de cuero crudo, no tiene ningún tratamiento. Para conseguirlos me meto en el campo y busco el material”, dice Mateo, mostrando parte de un instrumento acabado que se encuentra en el living. Se para, lo muestra parte por parte, y explica.

Lo que deja una crisis política

Cristian Silvestri encontró su oficio de lutier en el 2008, cuando se quedó sin trabajo. No sólo es fabricante de instrumentos, sino que deja una huella de su vida en cada uno que realiza. “Ser lutier implica no sólo conocimiento y dedicación, sino también paciencia”, asegura.

¿Desde cuándo y quién te enseñó el oficio?

Surge en el 2008 la curiosidad por la fabricación de instrumentos de percusión, especialmente el tambor. Ya que es un elemento vital en el conjunto de cuerpo de una batería, la cual toco desde los 16 años.

“El disparador de esta curiosidad fue el conflicto entre el campo y el gobierno, el cual me dejó sin trabajo. Aprovechando mi tiempo, me volqué a investigar este arte. Con mis conocimientos de la escuela técnica sobre maquinaria y procesos de fabricación, empecé a probar lo investigado, y eso me llevó hasta el día de hoy, que sigo investigando y probando”, relata.

“No me enseñó ningún profesor el oficio de lutier, lo fui gestando de forma autodidacta y con mucho ensayo y error, como así también con muchas ganas”, agrega.

¿Qué instrumentos fabricás o arreglás?

Fabrico tambores (snares) para baterías (for drumset). Porque es el instrumento que ejecuto y al cual le presto una importancia relevante desde los dos años de edad. Puede tener una recién a los 16 años. Hablo de la batería, que incorpora como uno de sus cuerpos principales al tambor o mal conocido como redoblante. Y no me voy a desprender de la batería, si la vida me lo permite.

En Rosario

Alejandro Llamosas (28) es un rosarino apasionado desde pequeño por la lutería. En sus palabras expresa la plenitud que le deja este oficio: “La satisfacción que te da saber que con un pedazo de madera, que alguna vez tuvo vida, logras construir algo tan preciado como un instrumento, para que esa madera vuelva a vivir, es única. El cruce de sensaciones que sentís cuando tocas ese instrumento, y le sacas sonido, es maravilloso”.

Su padre le enseñó a trabajar la madera desde chico. Años más tarde se aprendió música. Y luego fusionó sus dos pasiones. “Comencé a probar, fabricando, o intentando fabricar, partes de guitarras. La gente de mi entorno, que también estaba ligada a la música, solía traerme sus instrumentos para que yo probara de repararlos”, cuenta.

Un día Alejandro conoció un lutier en un encuentro de artesanos. Ese maestro le ofreció lo que necesitaba. “Charlando, y contándole mi situación, se ofreció a darme clases. Como él es de Olivos, provincia de Buenos Aires, tuve que viajar todos los meses. Paraba unos días en la casa de mi primo, que por suerte vive en Capital, y tomaba las clases. Esto lo hice durante muchos años”.

¿Es un oficio para vos, es decir se puede vivir de lutier?

Sí, por supuesto que se puede vivir de lutier. La lutiería es tal vez un oficio, pero que está más ligado al arte. Cuando conocí a mi maestro, él me dijo algo que, creo, respondería bien esta pregunta: “La lutiería es cara aprenderla, son caros los materiales, y son caras las herramientas; pero después, da sus frutos”.

Estos tres lutieres tienen mucho para contar. Y relataron muchos más detalles de los que se exponen en esta entrega. Si vos querés saber más sobre estas historias con fotos y videos, encontralas en las relacionadas.
Amor a la camiseta
Probar suerte y vivir del deporte
Encontraron una puerta abierta
Deseos compartidos
Alternativas para tratar de estar mejor
Compromisos de hoy para un mejor mañana
Colores para decir cosas
Verano en la city costera
Paintball, el juego de la guerra
Sembrando campitos de rugby en Santa Fe
Los tips del verano
Drogas, de eso sí se habla
Donde hay violencia no hay amor
Suban El PoTe... ¡grabando!
Dos de los jóvenes destacados en 2008 tienen la palabra
Antes de la música, los lutieres
Jóvenes mundiales
Una Actitud Solidaria, para acortar la brecha
¡No olvides tu desayuno!
Santafecine
Miles de santafesinos ya tienen su identidad digital
e-candidatos en Santa Fe
Vidas atravesadas por el arte
Que no te gane el miedo
¿Qué estás leyendo?
En julio también hay carnaval
Scouts: el gran juego de la vida
Jóvenes con nuevos vientos
No hay que ver para crecer
Objetivo: llegar a la cima
Del laboratorio a la realidad
Matemática jugada
En honor a los bisabuelos
La originalidad como marca registrada
¿Quién fue San Valentín?
¡Andate al río!
Cazá los brolis y terminá en la nocturna
Volvió el carnaval
Desarrolladores de videogames se juegan la vida desde Santa Fe
Los hijos de Malvinas
Momento de hacer rancho aparte
Juntadas taringueras: la tribu virtual cara a cara
¡Hacete cargo!
¿Cuál es tu blog?
O sea que somos amigos
ARCHIVOS ESPECIALES
Mi primera vez... debut sexual: crecer y que el momento llegue
¿Quién es Germina Campos?
Espacio de arte
Somos Folclore
Archivo Informes 2006
Participación joven
Desde las tablas, historias para explorar
Te doy una mano
Vacaciones con amigos
Fuga al verde
Cosquín siempre deja historias en la piel
Una verdadera movida gourmet se cocina en Santa Fe
Oficios por transmisión vertical
Compartir ideas para transformar la realidad
La red social de la mente que te jaquea
Primavera + Amigos
Zoolidarios
Y vos ¿cuánto sabés sobre el sida?
Adrenalina sobre ruedas
TC 2000: Una fiesta a fondo
Una santafesina que vuelve al pago
La peña de la play: ¡Cada uno lleva su joystick!
Carreras que rompen el molde
Abre Bienal
Trabajos en la www
Herederos del oficio de Moreno
Pateando piedritas por los caminos
Payamédicos en Santa Fe: ¡¡¡La risa es algo serio!!!
La pottermanía con sede propia en Santa Fe
Sueños de Primera
Por amor al fútbol
Trabajo práctico: la crisis
Arte en el aire
Casa tomada por artistas
Avanzada femenina: Cuando ellas juegan los deportes “de ellos”
No te entiendo nada
Los equilibristas urbanos
Grandes logros, grandes ganadores
Clandestina, la comunidad del saber
El Centro de Artes Circenses en marcha
Tras los pasos de los hermanos Lumière
SIDA: lo importante es saber
Un plan B para la gripe A
Pasión por lo árabe
Estos son nuestros olímpicos
Los mejores Info Centrales de O sea '10
Visiones de la realidad
Silencio: Búhos en la cancha
Cambio... afuera
Manga y Animé: Japón despierta pasiones
La mesa de los nuevos escritores santafesinos
Q' lqra cmo scribims!*
¡Cuidado que quema!
Puestos a punto
Capacitados para trabajar
Archivo Informes 2007
 
Contactanos a
SEGUINOS EN
{agenda1} {agenda2} {agenda3}
SANTA FE - ARGENTINA