Skaters, rollers y bikers ganan cada vez más las calles de la ciudad. Hacen de su deporte un estilo de vida. Y reclaman un espacio público para promover su uso. ¡A rollear!
Nicolás Miract se “calza” su skate como si fuesen sus zapatillas. “Salgo de mi casa en skate, voy al quiosco en skate, voy a verla a mi novia en skate, a la facultad, al trabajo, a lo que sea. Voy a todos lados en skate, si tengo un rato aprovecho para practicar. Es mi estilo de vida, un deporte, un todo”, asegura este joven al que se lo puede ver por las calles de Santa Fe sobre su tabla.
Como hace Nicolás, son cada vez más los jóvenes que se volcaron al skate. Primero es una curiosidad, una diversión, después lo toman como un deporte y termina siendo un estilo de vida. Y lo mismo les pasa a quienes practican bike, con bicicletas preparadas para hacer piruetas, o a quienes prefieren los rollers (patines con botitas). “Hago todo en bici. Voy desde mi casa hasta lo de mi abuela, a la facultad cuando curso, voy a practicar... todo en bicicleta”, cuenta el biker Andrés Lipowi (19), quien además confiesa: “Me re enganché en el tema, empecé a viajar y demás. Es un deporte que tiene mucha adrenalina. Para mí es una terapia, es como seguir jugando, te libera de todo”.
‘Solemos andar escuchando música. Yo soy un amante de la buena música, así que se puede escuchar jazz, cumbia colombiana; lo más para mí es el punk rock, la música te acompaña y te permite otra conexión, no hay nada más maravilloso que salir a rodar con buena música. Hay días para todo y en esos en los que nada te sale, te ponés música tranquila y no saltás, sólo patinás y te dejás llevar‘, dice Mauro “el Tano” Bonfanti (23), que practica rollers y sentencia: “Es un deporte extremo, te ejercita el cuerpo y la mente”.
Un lugar donde encontrarse
Los tres deportistas sobre ruedas con los que conversó O sea cayeron en el mismo reclamo: un espacio público donde poder encontrarse con sus amigos para practicar estos deportes, donde poder entrenar y perfeccionarse para competir y así propagarlos para que otros se dediquen, como ocurre en otras ciudades donde existen estos lugares.
“Ahora estamos juntando firmas para tener un espacio público que tenga por lo menos rampas de tierra. Porque el bike tiene cuatro modalidades: la calle, que es donde andamos siempre; la rampa, donde es necesario usar las protecciones; y la tierra, que es una especie de pista”, dice Andrés. “Si hacen el parque nuevo va a haber un resurgimiento de toda esta gente con ruedas. Hay mucha gente andando, pero la comunidad patinera necesita otro espacio”, agrega “el Tano”, y sigue: ‘Creo que hay que eliminar el prejuicio de que porque se trata de un deporte donde somos pocos o porque es un poco más underground se lo debe relegar. Se practica y se entrena como cualquier actividad”.
Y Nicolás agrega: “Por dos años tuve una escuela de skate, así que le enseñé a un montón de gente. Ahora dejé de dar clases, dejé la escuela, porque cerró el lugar donde yo enseñaba”.
¿Dónde practicás?
En la plaza 25 de Mayo, desde toda la vida hasta la renovación. Y ahora que en la plaza no se puede vamos a la plaza Pueyrredón, o a Santo Tomé, o a alguna otra plaza que se nos ocurra en el momento.
Permiso, que vengo a tracción sangre
Como ya se dijo, y se refuerza, quienes practican estos deportes lo toman como un estilo de vida. Además de juntarse en plazas o lugares donde cuentan con lo necesario para hacer sus piruetas y practicar el deporte transitan toda la ciudad. “La ciudad no necesita adaptarse al skate, el skate se adapta a todo, inclusive al poco espacio para andar en la ciudad”, asegura Nicolás. “En cuanto al tránsito, el skate es una bicicleta más, hay que andar tranquilo, bien, no entre los autos”, continúa, y analiza: “Por otro lado, hay calles que son imposibles, por el tema de la rigurosidad de la calle. Calle Urquiza, podríamos decir que es más o menos fea, no es linda para andar. Después, todo el barrio Candioti Norte, podría decir que tiene las peores calles que “patié” en mi vida, están todas agrietadas, no podés hacer un metro tranquilo. La zona del centro, que es por donde yo vivo y ando, siempre está bastante bien, la mayoría de las calles se pueden andar y siempre hay un sendero que está más liso que los demás”.
¿Algún consejo para quienes quieran empezar a andar?
Que se diviertan, que descubran que andar en skate no es otra cosa más que jugar. Así como juegan al fútbol, que jueguen con el skate. Que no anden para ser mejor que nadie, ni “sponsor” de nadie, que es la palabra favorita del momento, sino que anden por que los divierte.