De los patios cargados de gritos, juegos y cantos que alaban la eterna adolescencia, el joven de 18 años pasa a interminables pasillos plagados de aulas y oficinas donde tendrá que pasar los próximos años de su vida. Pero antes, se enfrenta a “la decisión”. ¿Qué seguir? Lo que gusta, conviene, sabe, conoce... El abanico de opciones se abre en cientos de posibilidades.
¿A qué hacer caso? Esa es la cuestión, y eso es lo que vas a encontrar en el informe de esta semana.
Las alternativas son muchas y variadas. A las carreras más tradicionales como abogacía, medicina y ciencias económicas, se sumaron en los últimos años otras más cortas y novedosas. Los institutos terciarios disponen de salidas en las ciencias sociales, profesorados o algunas con un perfil netamente laboral como chef.
También, para aquellos que no lo tienen muy claro, existen otras posibilidades como viajar al extranjero a hacer cursos de idiomas o vivir distintas experiencias, como para no quedarse acá perdiendo el tiempo.
Se sabe, y así lo reconoció quien se enfrentó a esta situación y dio su testimonio en O Sea, "terminar el colegio es algo fuerte. Se deja una etapa de la vida muy linda, compañeros e incluso amigos que se van a estudiar afuera" y "comienza una etapa de la vida nueva, empezas a conocer gente y ya no hay nadie que te diga lo que tenés que hacer".
Las preguntas más frecuentes que surgen tienen que ver con cuál es la carrera que tiene más salida laboral; con cuál habrá que estudiar menos; cuáles son las opciones fuera de las carreras convencionales como medicina, abogacía y contador.
Encontrá algunas de la respuesta en el informe central de O Sea, y contanos tu experiencia a osea@ellitoral.com.
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