| Falta y Resto a la Anarquía |
| La leyenda de la Murga del Viruta cuenta la historia de un uruguayo que 'escracha' a los que él llama 'atorrantes'. Hace diez años que visitan Santa Fe y la magia continúa. |
| |
|
Ver galería de fotos
Raúl Castro se presenta en el escenario, gracias a la intensa luz que destaca su silueta y a lo austero del vestuario es posible ver a los murguistas como uno más de nosotros. La murga habla de las cosas que le pasan a la gente, la sensación de que no somos tan distintos hace del discurso que la Falta pone en escena un sentimiento compartido.
Pero además, el Viruta (Orlando Da Acosta) es uno de esos que se quejan de lo que pasa. Se paraba frente a los ladrones, corruptos, 'atorrantes' les cantaba las cuarenta y después..."oficial, pero lo mío es poesía, prosa, verso, no me puede llevar preso por eso". La risa que seguía al remate de cada intervención del Viruta se transformaba simultáneamente en un fugaz proceso de reflexión que siempre llegaba a la misma conclusión ¡Mirá de lo que me estoy riendo!.
Es que la Falta, al igual que Pinti, logra que nos riamos de nuestra realidad. Tomando el concepto de Discepolo de "el que no llora no mama" el Viruta lloraba, pero después...al calabozo por irreverente.
El Tatita (Raúl Castro) contaba los escraches del Viruta a los oligarcas, fascistas, empresarios, conchetos y al final se queda solo frente a un regimiento militar gritándole a los 'botones'. El Tatita (Castro) cuenta que el Viruta esa vez pasó más tiempo a la sombra.
Anarquía, un breve repaso por distintas épocas de la historia uruguaya, fácilmente adaptable a nuestro país y un fuerte reclamo a los poderosos que se adueñan de las tierras latinoamericanas para luego explotarlas. |
|