| Un cuarteto poderoso y picante |
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Ignacio Andrés Amarillo
iamarillo@ellitoral.com
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| El sábado pasado, y luego de casi cinco años de ausencia (y un período sabático en el medio), los mexicanos de Molotov pisaron nuevamente tierra santafesina, esta vez con la excusa de presentar las canciones de “Eternamiente”, su último disco. |
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Valga el comentario: los aztecas son una rara estrella en el firmamento de la música latina, con su cóctel de hip hop, bases poderosas, sexo y política, que ha influido a muchos artistas en el continente. Son además un grupo sin caciques, ya que todos son líderes: todos componen, cantan, tocan varios instrumentos y todos tienen algo para decir frente a las cámaras: Valgan también como ideal de democracia en este sufrido continente...
El fin de la espera
Con un cambio de lugar en el medio, el público local se acercó a Sivra para disfrutar nuevamente de un poderoso show de este fenómeno de “poder latino” venido de la tierra de Chespirito y el mole poblano, y para saltar durante las casi dos horas de show. En la previa, los presentes aprovecharon para disfrutar de un corto pero potente set de los locales de Levitar (tras una tarde accidentada que casi les impidió presentarse), mientras se tomaban unas “chelas” y esperaban que salgan las estrellas a tocar unas “rolas” bien “chidas”.
Y así fue cuando Ismael “Tito” Fuentes de Garay, Miguel Ángel “Micky” Huidobro Preciado (alias “Huidos”), Juan Francisco “Paco” Ayala González y Randy “Gringo Loco” Ebright salieron a “pelar” un hit de la talla de “Gimme tha Power”, en el que el público argentino se sumó con fuerza al grito de “¡viva México, cabrones!”.
“Ya que estamos vamos a tocar otra rola de nuestro primer disco”, dijo Tito, para largarse con “Molotov Cocktail Party”, seguida de “¿Por qué no te haces para allá? ... al más allá!”, en la que demostraron la grave pared sonora de los dos bajos combinados de Paco y Micky.
A continuación, Tito decidió dedicarle una canción a Los Pumas de la UNAM, que esa misma noche vencieron 3-2 al Cruz Azul en la 12ª jornada del torneo Clausura del fútbol mexicano: la elegida fue “Her We Kum”.
Con la libido a pleno
Una canción de “Eternamiente”, “No deje que el peje lo apendeje”, generó una explosión similar a la de las más clásicas, tras lo cual llegó “Perro negro granjero”, esa mezcla de “Perro Negro” de El Tri y “La Grange” de ZZ Top, incluída en “Con todo respeto”.
“Chinga tu madre” elevó los saltos algunos centímetros más, tras lo cual vendría “Parásito”, a cuya letra se sumó una consigna reveladora: “Yo pienso con el pito porque el cerebro lo tengo frito”.
“Esta se la hicimos al ‘culero’ de Bush, se la hizo Randy. Ahora que ya no está Bush vamos a ver como le va a este buey”, afirmó Tito, mientras se calzaba el bajo y Randy la guitarra para cantar “Frijolero”. “Me deja la guitarra pegajosa”, sostuvo Fuentes cuando el Huidos le devolvió su instrumento, y comentó: “Estamos presentando nuestro último disco ‘Eternamiente’, no se si habrá llegado por acá, tras lo cual Randy canto “Guacala que rico”.
Transpirando
“Marciano” de los Misfits vendría en versión cumbia para luego retomar el punk junto a Natas (el ex asistente de Cabezones que se hiciera cargo del bajo en los últimos tiempos del proyecto de César Andino). Valga el recuerdo de que esa versión fue una de las cortinas de “Una familia muy especial”, la tira con extraterrestres en la que actuaban Mariano Martínez y Mike Amigorena...
“La rola que sigue me la quiero dedicar a mí mismo: se llama ‘Cerdo’”, dijo Paco. Y luego Tito anuciaría: “la segunda parte de ‘Gimme tha Power’ se llama ‘Hit Me’”, largando así otra de las manifestaciones más políticas de la agrupación.
La lista de temas no daba respiro: “Mas vale cholo” (mostrando la fuerza del “Rubio” en la batería), “Quítate que ma'sturbas (perra arrabalera)”, y “Rap soda y bohemia” (con un asistente cantando la parte de “So you think you can stone me and spit in my eye/ so you think you can love me and leave me to die”.
“¿Ya se aburrieron?”, “¡nooo!”; “¿Tienen calor?”, “¡Siiii!”, fue el diálogo posterior. “Puto, puto", fue el clamor popular; “Esa la vamos a tocar, pero como a las cuattro y cuarto”, fue la respuesta desde el escenario, antes de que “Noko” marque la salida a un pequeño intervalo.
A toda orquesta
Concluido el receso, el cuarteto gastó sus últimos cartuchos, bien explosivos: “Amateur (su mutación del “Rock me amadeus” de Falco), “Danse and dense denso” y “Mátate Teté”. “Puto, puto", vociferó nuevamente la monada; “eso es lo primero que nos dicen cuando nos subimos a un escenario”, comentó el guitarrista, tras lo cual finalmente llegaría esa canción tan esperada.
Una música sensual acompañó la selección y convocatoria de señoritas que se sumarían finalmente al escenario para acompañar con su baile la interpretación de “Rastaman-dita”: si bien algunos de los presentes se desilusionaron (en otras ocasiones este tema ha sido promotor de exhibiciones de partes de la anatomía de las señoritas, cosa que aquí no se produjo) hay que reconocer que algunas de las chicas la meneaban muy bien...
Finalmente los artistas abandonaron el escenario en medio de un desorden de chicas y asistentes, en el que Randy lo azotó a Micky con el clavijero del bajo. Mientras los mexicanos se iban a compartir whisky etiqueta roja, pizzas y cola light al camarín con los Levitar y las bailarinas, el transpirado público ganó la calle en busca de más “chelas” para apagar tanto fuego recibido. |
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