| Latidos urbanos |
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Romina Santopietro
oomina321@hotmail.com
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| El viernes la Estación Belgrano de llenó de latidos extraños. Por un lado, miles de almas se reunieron bajo el andén para presenciar el más famoso Choque Urbano del que se tenga noticia. Por otro, las percusiones sobre tachos, latas, barriles, tambores, baterías, tubos de PVC, sartenes, cacerolas y tapas fueron imprimiendo el ritmo a una noche gélida: a pesar del frío fue mucha la gente que respondió a la convocatoria de la Municipalidad de Santa Fe, en su propuesta Ciudad Abierta. |
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Fue entonces cuando el pulsar de un tambor dio inicio a la presentación de “La nave”, el nuevo espectáculo de estos músicos que utilizan elementos no convencionales para crear sonidos gestados en las raíces del candombe, el reggae, los ritmos afro, el tango, el jazz, los tambores taiko, y la percusión del tecno más “punchi-punchi” actual.
La estética del grupo, la impronta de vestuario y escenografía mínima móvil pareció extenderse sobre las paredes del interior de la ex-estación. La acústica de la increíble arcada de la Belgrano hizo temblar las entrañas del público, que respondió uniéndose a la fábrica de sonidos, cuando un “director de orquesta” poco convencional -uno de los actores de la troupe- comenzó a dirigir un improvisado coro con los asistentes.
“La nave” capeó tempestades, entre remansos de humor y gags muy efectivos, y llegó al buen puerto del aplauso interminable del público.
Lástima que estábamos ya parados, porque no pudimos aplaudirlos de pie. |
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